El gato odia que lo saquen a caminar, así que finge estar muerto para que lo dejen en paz.

Increíble cómo el gato se finge muerto en cuanto le ponen la correa para llevarlo a dar un paseo,  y permanece muerto a pesar de las caricias y palabras de su dueño. Milagrosamente vuelve a la vida cuando le quitan la correa! No podemos tolerar lo encantador de sus pequeñas patitas colgando sueltas, de tan muerto que está!