Fanáticos de futbol hacen imposible el trabajo de la aeromoza.

Ser edecán no es un trabajo fácil. Tienes que lidiar con turbulencias, largas jornadas de trabajo en espacio confinado, pasajeros insufribles, y lo peor, fanáticos de futbol excesivamente emocionados.

Esta pobre azafata de la línea aérea Aeroflot sólo trataba de hacer su trabajo y ejecutar el protocolo para dar a conocer a los pasajeros los procedimientos de seguridad a bordo, cuando un grupo de fans alocados decidieron dedicarle su atención absoluta y hacer su trabajo imposible.

 

La pobre azafata se rompe en risa un par de veces, hasta que se rinde completamente.  No parece enojada, sino deseando que se comportaran como hacen pasajeros normales durante los avisos de seguridad, y la ignoraran por completo.