La inexplicable epidemia de baile de 1518

En julio de 1518 una extraña epidemia de danza compulsiva atacó la ciudad de Estrasburgo, ahora parte de Francia.

Comenzó con una mujer llamada Fran Troffea, que comenzó a bailar en las calles sin razón y sin música. Como era costumbre en el tiempo, se pensó que se trataba de posesión satánica.

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En el transcurso de una semana, 34 personas se habían unido a Fran, y para agosto ya eran 400.  Se pensó que se trataba de algún tipo de penitencia impuesta por Dios, y que la única manera de curarse era bailar hasta que Dios dijera que era suficiente, construyeron un escenario con músicos, para que bailaran hasta lavar sus pecados.

Pero  cuando las personas no contagiadas vieron que los afectados bailaban hasta sangrarles los pies y algunos morían por ataques cardiacos debido al agotamiento, los llevaron a una colina bendita, donde todo el pueblo oró por su recuperación. Eventualmente, la mayoría se recuperó.

En el momento de este fenómeno, se creyó que la compulsión por bailar se debía a una maldición emitida por un fraile del pueblo quién en el futuro llegó a ser conocido como San Vito.  Los historiadores modernos lo atribuyen a histeria colectiva debido al stress de vivir en un periodo de hambruna en el que las personas morían por miles debido a la desnutrición.  Otra teoría dice que pudo tratarse de intoxicación masiva con hongo de ergotamina que se localiza en el centeno con el que fabricaban pan, y que produce alucinaciones y convulsiones.

A la fecha no existe explicación científica aceptada que explique la bizarra epidemia de baile.